lunes, 28 de agosto de 2017

No está en las líneas de mis manos, de S Pressacco

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Si quieres conocerme
no alcanza con leer las líneas de mis manos
porque no guardan rastros de escapes y locuras.

Solo pueden contarte
que a veces ser entrega me lastima
porque soy incapaz
de levantar columnas desde la periferia;

escapar de reclamos
para garantizar la protección
de mis células sanas,

silenciar el idioma de mis ojos
que exponen claramente lo que guarda mi lengua.

También pueden decirte
que a veces soy un pájaro,
un pájaro que elige vivir en una jaula
que mantiene la puerta siempre abierta;

o una fiel maleza, empecinada
en hacerse frondosa
en un terreno húmedo y oscuro
mientras sus ramas tímidas
acarician el árbol
coronado de sol.

Te dirán que soy mapa, también ruta y refugio;
un paisaje pintado con montañas de euforia
y llanuras de pausas.

Pero hay algo intangible, sin registro en las palmas,
algo que transfigura
si las garras del tiempo descansan y desprenden,
algo que me transporta a la vereda opuesta
donde impera la magia,
en donde lo perfecto es toda imperfección.

Te confieso que ahí

soy aire por segundos.

Toma el timón , de S Pressacco

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Vuelve al atajo donde anida el beso
que podía quemar esos tontos libretos de disculpas
y vive en una obra que contenga tu firma,
tú y tú, los actores principales.

Que nadie más pretenda
empalagar tus labios de frases sin sentido
porque siempre provocan una alergia rebelde.

Puedes volver sin miedo a las esquinas viejas
y torcer las baldosas aburridas
o patear los escombros que nunca te atreviste

y después, cuando asumas que hay tormentas
que solo se superan con el timón en mano,
descorre las cortinas de tu historia
porque la vida sigue ofreciendo paisajes
aunque los vidrios permanezcan sucios.

Llámame entonces,

yo no seré tu guía
pero estaré a tu lado.

Hacia el origen, de S Pressacco








Resultado de imagen para mujer camina con corona de flores
  
 Estoy ante un camino que conduce a mi adentro
-hacia el punto de origen-
y compruebo que en todos los andenes
y estaciones de pueblos que me habitan
las señales de tránsito son signos de preguntas.

Algo me grita que regrese atenta
y descubra qué atajo no tomé
y bajo qué presiones
dejé que la pendiente me llevara sin frenos,
sin mirar los paisajes que pintaba la vida
en todos mis costados.

Ya no puedo quitarle más renglones a mi historia,
no puedo eliminar los párrafos cargados de proyectos
porque el viento pretende envolver el apuro
con las páginas rosas.

Aunque pise mi sombra mientras empequeñezco
voy convencida, sola con mi lápiz,

coronada de sueños.


Tú y yo, un caleidoscopio; de S Pressacco


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Antepone a mis ojos tu sonrisa
para ser el espejo de tu espejo
y así multiplicar el escenario
en donde los cometas sean libres,
sin hilos de recuerdos que sujeten.

Permitamos que todos se sorprendan
al descubrir las mil combinaciones
que inventan quienes viven
el mismo sueño,

la extraña simetría que dibuja el futuro
con cristales inmunes de memoria.

Fusionemos lo tuyo con lo mío.

Hasta el peor de los caos
puede ser visto bello
desde un caleidoscopio.