viernes, 29 de abril de 2016

No la quiero, de S Pressacco.



Frente a la hoja en blanco 

escucho cuando abres las ventanas 
de mi memoria
y en muy pocos segundos 

tu recuerdo hace agua el papel.

Me gustaría estar contigo como entonces

lograr que en ese espacio solo nuestro
te saques el disfraz de silencio absoluto
y juntos empujemos a tu ausencia,


porque no soy su amiga y quiero que se vaya.

viernes, 22 de abril de 2016

Desplumarse, de S Pressacco






Han nacido jorobas en mis ojos
por tanto ensayo inútil;

es que rozar las nubes
siempre cuesta
una caída al barro,

al terreno real
que esclaviza lo de uno
y pondera lo del otro.

Hace una vida que fabrico excusas
frente al espejo,

hace una vida que mi vida espera

mientras aborto plumas impacientes
todos los días.



domingo, 17 de abril de 2016

Reinventarme, de S Pressacco





Si supieras las veces
que pregunté qué hubiese sucedido
si aquel día, en aquella situación,
las palabras hubieran sido otras.

He viajado a mi adentro
en tantas ocasiones
para encontrar la llave
que libere el pasado

pero en cada retorno
regreso más herida,
 con más pretéritos 
y más interrogantes.

También quise enmendar 
mis errores
pero ninguna fórmula 
despejó bien las culpas
ni suprimió esos términos
mal sumados.
Por eso ahora vuelo sobre arenas,
para no dejar huellas repetidas
y dejo que mis alas 
se empapen de locura.
Ya tengo suficiente con lo que hice de mí,

para qué reciclar
si puedo reinventarme.



martes, 5 de abril de 2016

Compañeros de viaje, de S Pressacco





Qué podría negarte

si por vos soy capaz
de censurar las malas estaciones,


de confundir el cielo a punto nieve
y decorar su cúspide con globos.



Puedo tirar semillas al futuro
-semillas con tu rostro y con el mío- 
para vivir la misma primavera
y brotar enredados. 


Puedo jugar a ser adolescente
porque ya no entretiene ser adulta
entre adultos horribles. 


Por vos, puedo olvidarme de lo que nunca olvido
y perdonarme lo que no perdono,


puedo permanecer en una esquina 
y esperarte las horas que nunca cedo a nadie
mientras mastico pedacitos de uñas
y una oración para que no demores.


Te reconoceré entre tanta gente
porque serás el único 
que sonría,


me reconocerás entre tanto uniforme
porque seré la única
despeinada.


Será rápido ir hacia nosotros
si somos compañeros
en ese viaje,


lo haremos como niños demasiado rebeldes
que rompen estructuras
con bates de protesta o bolitas de moco,


y si nos aburrimos - o resulta imposible-
pintaremos recreos para portarnos mal,
para sacar la lengua a quien se oponga.


Por eso cuando vengas traé dulces,
lápices de colores 
y algún loco disfraz.


También traé un hilo,
quiero atarme a tus manos.


Necesito mis pies rozando tierra
porque todo mi adentro


-toda yo-

quiere ser aire.


viernes, 1 de abril de 2016

Todo da lo mismo, de S Pressacco






Si me seguís
debés estar dispuesto 
a recorrer pasillos de locura,

apostar al desorden

y a encerrar el encierro con tus llaves.

En estos días divago demasiado,
-tal vez la poesía haga estragos conmigo-

no veo rutas claras

y extrañamente

me gusta.


No importa qué sucede alrededor
cuando escribo;

el sol puede dormirse
mientras proyecta sombras para arriba.

Si los dedos construyen mis ideas

no puedo ver la brújula
ni los horarios,

me pierdo hasta que todo
 da  lo mismo.

Las malas estaciones 
con sus rutinas

 regalan musas
que miman o desangran,

que rompen el adentro
como pueden romperse los relojes;


pero mi tiempo, 
- como el tiempo del mundo -


jamás será la víctima de un crimen.