domingo, 13 de noviembre de 2016

Refugiados en nuestra singularidad, de S Pressacco


Resultado de imagen para gente flotando en el aire






Cuando me nombras caigo inexorablemente
desnuda de tormentas;

una grieta que engulle desde el aire
se olvida de mis huesos
y lleva lo mejor de esta mujer
hacia la curvatura de tus brazos;

hacia donde fallecen todas las coordenadas,

hacia el centro de un mundo singular
donde colapsan sentimientos puros
y lo espinoso escapa por tangentes.

Cuando me llamas viajo desprendida de todo
y le falto el respeto a los prejuicios,
a las reglas y aquello que se espera de mi.

El planeta parece un nudo frágil,
una imagen minúscula suspendida en el tiempo,
mientras soy una ráfaga
que busca hacerse densa
en el laboratorio de tus manos.


Nadie podrá encontrar las ecuaciones
que despejen lo nuestro
porque el cosmos apaña a los poetas
y les corre el telón a los demás
declarando censura.

Y si por esas cosas el viento nos traiciona
y les recuerda a otros nuestros nombres;

si alguna vez,
valiéndose de mapas estelares,
de escuadras, telescopios y pizarras,
nos buscan en las luces comunes de la noche

andarán confundidas la física y sus leyes
porque seremos siempre el contraejemplo,
la equis de la duda,

la nueva paradoja.