jueves, 5 de mayo de 2016

Escapadas, de S Pressacco

                             

Espera,


tal vez pueda asomarse aquella niña
que seguía jugando con las rodillas rotas,

aquella que amasaba fantasías de barro.


Espera
-como lo hago yo-

detrás de la ventana.


Mientras,
dibújame caminos en el vidrio
porque no es suficiente 
mi aliento,

no permitas que borre mi sonrisa
en escenarios grises 

ni olvide caramelos de horizonte.

Espera, 

tal vez el manicomio dé un descanso
y libere locuras del chaleco

que me deja sin aire.