miércoles, 16 de marzo de 2016

Soy bahía. de S Pressacco




Mi oficio es ser bahía. 

En mis brazos habitan las mareas,
los pájaros que temen a sus alas 
y lágrimas en todos los estados.

En mi playa atesoro la memoria:

las huellas infantiles con todos sus tropiezos
y los dedos de azúcar,

travesuras de nena,

noches de estudio, mate y cigarrillo;


besos de enamorada
y pataditas en mi vientre gordo.


Pero hay también

aflicciones de hija, aflicciones de madre,


una culpa que el viento no se lleva


y un muelle que recorro 
cuando la soledad así lo pide.


A veces, solo a veces, querría ser península
para sentir las ráfagas 
de otros vuelos,

escapar, 
encontrarme  a la vuelta de una esquina,

pero me quedo inmóvil 
siendo el dique de todos los sentires 

mientras flotan mis sueños en botellas.

Ya lo ves, 
soy desembocadura y soy embalse 
bajo un cielo que es cielo
con todos sus matices.

Podés fluir tranquilo hacia mis aguas.

¿Cómo no voy a escucharte?