sábado, 27 de febrero de 2016

Tacha ese momento, de S Pressacco



Yo no quiero pedirte nada de lo que abunda,

ni lágrimas, ni noches, ni siquiera plegarias


porque tengo de eso.

Si hasta siento que hincan sus raíces 
ya dueñas de mi ombligo,

si hasta estoy convencida
de que perdí el olfato de mis manos 
porque ahora permiten que abunde la maleza
en los canteros de mis flores puras

y tampoco se arrancan de los dedos
la pereza que crece.

Yo sí te pediría que regreses mi voz,

que gires este mundo hacia el origen,

que cambies las variables,

descubras qué coeficiente pega

y taches el momento en que el destino
se quedó con las fórmulas


y quemó mi horizonte.