martes, 29 de septiembre de 2015

Un reclamo de pájaro

Sueños ariscos, de S Pressacco





Me dicen que los sueños
recuestan sus siluetas 
sobre nuestro horizonte
para lucirse bellos y lejanos.

Son gatos que relamen
lo que más se desea y no se tiene,

ronronean esperas 
asomados al mundo por sus hendijas verdes

pero cuando una mano seducida
intenta hacerlos suyos
con saltos muy ariscos dejan espacios rotos

apenas las pelusas de existencia

y una desagradable sensación
cierra de nuevo el puño repleto de vacíos.

domingo, 20 de septiembre de 2015

A veces me traigo, de S Pressacco



Siempre busco a la nena
con las rodillas rotas, el rostro pegajoso
y en la boca ventanas de sonrisas.

Si la encuentro la traigo. 

Es como un junco blanco que habla con sus ojos
mientras amasa bombas de alegría
y recorre conmigo los espacios de antes

que no tienen rincones- nunca tienen oscuros-
tampoco tienen lágrimas que duelan.

Con ella vuelven las abuelas  dulces,
las cucharas ladronas en la fuente de postres,
algún punto perdido en la ropa de lana
y las medias rayadas arropando los fríos.

También traigo escenarios de mis cuentos
vestida de mi madre, con collares y tacos, 
y los labios hinchados de besos invisibles.

Traigo -con la pequeña- los cielos encendidos
que nos lanzan las luces que no caben
mientras los grillos cantan en coros de protestas.

Retornan las piruetas de los bichos bolitas
y las latas usadas se llenan de lombrices,
de caracoles gordos, 
de terrones y arena

mientras ponemos nombre a las semillas.

Y regresan también las tapas de cuadernos
con poemas y corazones rosas
y mis ojos se pegan al vecino 
que nunca sospechó 
ser el papá de todas mis muñecas.

Traigo -con esa niña- una piel de veranos
sudando menta, sol y mandarina
y en los pies llevo pliegues pintados por arroyos 
que me regalan mica y peces orilleros.


Cuando traigo a la nena 

siempre me nacen prismas en los ojos.

viernes, 18 de septiembre de 2015

Una brisa interna, de S Pressacco



Yo le escribo al amor
aunque sea una asíntota imposible
que escape al infinito sin promesas.

Yo le dibujo soles a mi voz sin ventanas
para espantar las sombras que la absorben

también reciclo versos de otras épocas
y paro los relojes del regreso.

A veces los misterios me seducen
apenas conociendo las certezas

y transito el camino de mi sangre
para que se presenten mis adentros

porque soy un enigma sin axiomas,

una piñata llena de sonrisas vacías,

el motivo de un verso nunca escrito.



No sé por qué a veces 
descubro entre las líneas retazos de mi historia
-esos que no son negros pero tampoco azules- 

me visitan capítulos como diapositivas,

se abre una dimensión extraña en donde
esquivo objetos viejos que regresan
con la intención de que esta vez los mire. 

Me golpea una lluvia de pasados
que refugia a mi yo en zonas aburridas
mientras mis dedos toman el control.
Ellos hablan idiomas que no entiendo,

dialogan con fantasmas vestidos de reproches

y le ponen un nombre a mi sentir.

No guardan los secretos- me delatan-
sin explicarme antes lo que soy,

raspan con insistencia mi memoria

y escriben lo que nunca imaginé escribir.




Mis versos son otoños sedentarios
llenos de pájaros que siempre huyen
y sombras que patean la muerte del paisaje

pero existe una brisa interna que amontona
las palabras no dichas,
-las protege de malas estaciones-

es una amiga dulce reparando mis cielos

y a veces por su magia 

germinan primaveras de mis manos
sin brotes grises.


Me basta con cerrar los ojos para
respirar un espacio que me envuelve

y sueño por la hendija de las letras.

Ellas describen siempre los paisajes

y hablan  de soles que habría olvidado

me devuelven  sonrisas que atesoro 

mientras sigo zurciendo

mil nubes caprichosas.

jueves, 17 de septiembre de 2015

Mujer- Fénix, de S Pressacco


Algo extraño le otorgó voz a mi grito
-un grito de reclamo-
que rompió las fajas de clausura
para que regresara el aire

y regresan también
las ganas sin bulimia
los tragos sin nudos
y la luz delineando mi sombra.

Sin saber cómo
me visita la cordura seca de lágrimas

y al dolor 
- a ese dolor insomne-
se le rompen las uñas 

e increíblemente 
me suelta

me deja ir
con un tatuaje de su firma.

Regreso toda yo 
después de una lucha

regreso entera

después de reconciliarme con la vida.

jueves, 10 de septiembre de 2015

Para qué, de S Pressacco




La noche ocupa todo

y detrás de los espejos
el azul no cabe.

Allí no sirve la magia de las palabras
si se mueren las manos

si la voz no escucha

si los ojos están de huelga.

Para qué juntar los vidrios rotos
o poner parches a las ruinas

para qué las pasiones
los proyectos
las estructuras

para qué lamerse las miserias

si total 

la vida regala huracanes

da lecciones empíricas 
sin matricularnos

juega con nuestras piezas 
sin ninguna precaución

sin ningún aviso

y se ríe

se ríe siempre

de sus crueles resultados.

lunes, 7 de septiembre de 2015

Oasis, de S Pressacco




Se pronuncian los surcos de siempre
y el aire entra confiado en mi pecho
solo para ponderar mi vacío

un vacío que desafía con su mirada
como si fuera un amante celoso

un macho alfa de lo lúgubre
que desgarra el cuello de lo bueno.

Siempre regresa el frío a roturar con saña
y termina aniquilando los brotes de sorpresas

me vuelve tundra 
un desierto con oasis clausurados

un desierto 
con oasis de óleo.

viernes, 4 de septiembre de 2015

Travesura estelar, de S Pressacco

brillante noche de estrellas fugaces



Fuimos pocos los que entendimos
lo que ocurrió en el cielo esa noche
en que la luna
- que te debía tanto-
se ocultó del sol para lucirte.

En un mágico espacio negro
un enjambre de luces
cobró vida

algunos
hablaron de cometas

otros
de las lágrimas de San Lorenzo.

Nadie sospechó de las estrellas
que -enamoradas de vos-

alargaron sus brazos para robarte.





martes, 1 de septiembre de 2015

Sin poesía, de S Pressacco



Mi voz está luchando  
entre versos sin eco
porque extraña la brisa
que movía sus alas

entonces  enmudece

se encierra

se anuda.

Ahora el mundo asfixia 
carece de raíces
de música

de azules




de poesía.