viernes, 29 de mayo de 2015

Armonía, de S Pressacco







Violin y Rosas





Por los cántaros tibios de tus manos
resbalan mil caricias que me alcanzan
como si fueran besos de suaves melodías
sobre los pentagramas temblorosos.

Podrías ser la nota grave de mis agudos
y el coro que me cubre
cuando todo golpea con ausencias.

Si quisieras, podrías alojarte en mis versos; 
ser el nudo de todos mis renglones, 
de mis claves y pausas
porque creo que solo tú me entiendes

Podrías escribir la canción que me hace
guitarra temblorosa entre tus brazos
o la tibia caricia de un violín en tu hombro.

Podrías -si tu quieres- descubrirme armonía 
soplando en tu cabello.

Es una burbuja, de S Pressacco



No es fácil avanzar con dos ojos concretos
y las manos tapando agujeros en la carne
mientras se desinfectan emociones
esclavas  de  la mugre. 

Los cobardes no saben de paisajes distintos,
son ciegos a través de los  cristales  
y se aferran al suelo de los pulcros 
maquillando un acné que nunca exponen.

No pueden ser carroña,
tampoco agua bendita;

ni vomitar verdades cuando la vida empacha.

La poesía tiene la intención de salvarnos
como una madre sobreprotectora.

Si  un poeta no escribe
 será  un hombre a medias.

lunes, 25 de mayo de 2015

Como el mejor amante , de S Pressacco





Sos un impulso raro despreciando mi ropa,
un colérico mar que a veces hunde,
y otras veces devasta para besarme luego;

un río subterráneo reemplazando mi sangre
que fluye sin permisos, sin evaluar los modos;

la inmensidad que me corona sombra 
o una peligrosa patria donde
los espejos reflejan a un desconocido;

un revuelo de pájaros que me injertan sus alas
y el peso doloroso de una caricia muda.

Como si fueras el mejor amante,
con vos me animo a todo, poesía.

De a pedacitos, de S Pressacco

Aportamos fracciones de nosotros
-apenas lo que deja el egoísmo-
tras la utópica idea de ser un todo entero.
Se cometen errores en las estimaciones
porque multiplicamos los vacíos,
restamos las virtudes,
sumamos negativos que nos familiarizan
con mundos que sepultan
y elevamos a enésimas potencias
las ambiciones propias.
No hay reverso en la curva de la vida
que te mira con malos ojos sobre su hombro
si eres punto disperso controlando las cuentas
Esa línea traviesa y desprolija no espera;
olvida los pedazos y entrégate completo.

domingo, 24 de mayo de 2015

Dije basta, de S Pressacco



Difícil es que entiendas
que el sonido no avanza en el vacío
-no arden tus palabras-

La noche me reclama sin memoria
y mientras me desvisto de dolores,
tus ojos -los que nunca supieron descubrirme- 
se niegan a soltarse de mi puerta,

no aceptan las renuncias ni el candado cerrado
que se interpuso a una vida cómoda.

Te mando un beso ahora que me animo.

Ahora que tiré todas las llaves.





Mi esencia sin testigos, de S Pressacco




Resultado de imagen de luna y mujer






Mientras la luna filtra
sus dedos largos para desnudarme 
el silencio me acoge, en su refugio
de muros espejados,
ilusa y sin defensa.

A nadie le daré la llave de ese mundo
en donde mi mirada se introduce en la sangre
con el único fin de conocerme.

Nunca nadie sabrá cómo suena mi voz
clamando desde adentro 
y las ganas que tiene de ser mal educada.

Tampoco habrá quien sepa que no aprendo de  muertes
porque a ellas regreso en mis dolores,
ni se conocerán mis sueños enquistados
-pues todos los errores parecen inmortales-

Nadie sospechará que aburre renacer
porque sólo florecen más ramas infectadas
desde que el sol pondera mi vocación de triste.

Nadie. Sólo la noche será mi compañera.







sábado, 23 de mayo de 2015

No supe volar, de S Pressacco

готический ангел вектор



De tanto raspar mis paredes para sacar el barro agrandé el hueco por donde entra el frío. Soy como una olla vieja a la que se ha pulido hasta exponer sus grietas, dejándola inservible, quitándole su condición de olla.

Creí que al desprenderme de mis pies me levantaría un aire fresco pero resultó ser una atmósfera densa que me deja sin deseos de hacer la cola de los reclamos.

Me enoja haber desafiado los límites de lo imposible para conseguir sólo convertirme en mi peor enemigo. Avergüenza cambiar la mirada y verse a uno mismo insistiendo contra los molinos, inútilmente. 

Me quedé sin nada porque las alas que me nacieron se cansaron en el primer vuelo.

miércoles, 20 de mayo de 2015

Vivir la fantasía, de S Pressacco






Los oscuros no duelen como la claridad
que nos trepa después de una ceguera.

Dicen que las vivencias que tenemos
mientras soñamos nos dirigen siempre
-se convierten en búsquedas 
de nuestro propio espíritu-
y logramos ser pobres o más ricos
con los aprendizajes que nos dejan.

Quiero una fantasía donde rompa estructuras,

tal vez cuando despierte 
contraiga ese hábito.



Mi decisión, de S Pressacco




Siéntete libre,
ya no es una disputa;
es una decisión que me da aire
y defiende a mi sangre de la astenia,

un temblor oportuno que me corre
poniéndome testigo del derrumbe.

No alcanzaste a ser príncipe

apenas fuiste esfinge adornando mi living,

un objeto de arena que agotó la paciencia
de mi plumero.






domingo, 17 de mayo de 2015

Amores de arena, de S Pressacco





Mis penas no son gratis
ni el tiempo que mi psiquis le dedica
al tonto corazón en sus tropiezos.

No entiendo las razones del amor aparente,
su paso presumido de príncipe erudito.

No seré un mercenario en esas guerras
dirigidas por músculos escuálidos
que cubiertos de espejos engañosos
no pueden emitir los reflejos veraces.

Aprendí de traiciones que firmaron contratos
a cualquier precio para sacrificar castillos,

por eso ya no juego con arena.

Me costarás algunas lágrimas escondidas,
una noche de insomnio y dos poemas;
nada más que eso.

Será un trámite cerrar la historia.

sábado, 16 de mayo de 2015

En un cubo, de S Pressacco




No nacen las respuestas
si no cierran los signos de preguntas.

¿Para qué busco llaves
si detrás de las puertas sólo hay muros?

Soy un cubo queriendo ser esfera, 
una estructura rígida que comprime deberes
mientras el pie del universo elige
proyectarme su sombra.

Me siento un simple insecto sin escape.






lunes, 11 de mayo de 2015

Ser algo de nadie, de S Pressacco





Marco una raya oscura que me frena,
una recta molesta que es frontera en litigio
entre azules y grises.

Cuando el tiempo tirano interpone a mis ojos
una pila de sueños atrofiados
ese trazo es testigo de mis muertes.

Me he pasado la vida masticando los gritos.
Ya resulta imposible seguir con el veneno,
con esta obesidad que crece amordazada.

Soy rara intersección de incompatibles,
la indefinida en todos los umbrales 
con un pie en las certezas 
y un ala en los misterios.

Me empujan los paréntesis por ser algo de nadie.

Debo pisar la raya sin saber mi destino.






sábado, 9 de mayo de 2015

Abstinencia, de S Pressacco



Soy un triste silencio en este otoño,
un  árbol solitario, de hojas blancas.

Los pájaros emigran y se llevan mis sueños,

ya no puedo seguirlos.

Sólo me quedan noches inmortales,
una pereza extraña que se instala
sin caricias encima de los hombros
y una abstinencia temporal que duele.

Por los barrotes entran tonos grises 
mientras busco la punta del ovillo 
que tejerá ideas salvadoras.




Un fracaso del otoño, de S Pressacco




Tal vez la evaluación a la que me someto,
-esa contemplación interna y exigente- 
pinta una sensación de pesimismo.

El otoño será siempre una buena excusa,
una estación errante que deja sus espinas.

Pero los bloques cambian de color
desde que mi mirada se llenó de tu luz
y el cemento que duele ya no aprieta.

El frío y el silencio crecen por todas partes 
sin embargo me injertas brotes en las raíces
y tus palabras sabias me convencen.

Saldrá mi primavera de la asfixia
cuando todo parece estar muriendo,
serán intentos vanos del otoño
porque a tu lado siento que respiro.

martes, 5 de mayo de 2015

Tiempo sin demencia, de S Pressacco







Quería ser rebelde, una fuerza de escape;
pero murieron mis intentos tontos
abollados en hojas de papel.


¿Qué decir cuando vagan mis palabras
como beduinas ciegas de emociones?


Me visita un cansancio que anula  mi demencia.

Regreso al mismo punto de partida,
una caja de espejos que rechaza los sueños
y reproduce sólo obligaciones.

Hasta el sol me traiciona
perdiéndose en las sombras del otoño,
todo se hace imposible en  mi  prisión.

No puedo supurar la infección recurrente
sobre el renglón en blanco,
no puedo ser corriente desbordante 
o salpicar apenas con matices 
porque un estanque traga mi esencia día a día
como si fuera un condenado bloque, 

un macizo de nada.



domingo, 3 de mayo de 2015

Seré el camino, de S Pressacco



Mi piel se hará camino,
una ruta sinuosa sin prisa adolescente.
Será mansa en tus lluvias,
un terreno de erizos dorados y sensibles
rendidos a tus manos.

Y la caminarás buscando el infinito
donde las paralelas son secantes.

 Allí seguramente

conocerán de ríos mis cosquillas
mientras griten los ecos de todos los suspiros.