jueves, 15 de enero de 2015

Sin anhelos , de S Pressacco



Por qué será 
que de pronto
lo que parecía inmenso
 es minúsculo en las manos.

En qué momento
y por qué razón
los sueños exponen desnudos
sus cadáveres escuálidos.

Hacia dónde se muda lo querido, 
qué viento
  arrastra o  sepulta  todo,
 sin lápida que lo evoque.

Quién coloca la faja de clausura
sobre la puerta de los intentos.

Quién despelecha sutilmente
a lo iracundo

y nos saca los ojos.

Quién es
el dueño de la fábrica de zombis.

Marchamos en fila,
-sin mirarnos, sin ningún  roce-

por un camino 
 demasiado derecho.

martes, 13 de enero de 2015

Soltar los botes, de S Pressacco

Las etiquetas más populares para esta imagen incluyen: hair, girl, beach, summer y blonde

Necesito escucharme- nunca lo hago-
ser sorda a los reclamos que postergan mi voz,
desterrar la fatiga y la impotencia inútil
que retiene en el centro cuando el entorno aprieta.

No encuentro un algoritmo que me ayude
para ser una asíntota a la que nada roce.

Quiero ser la que adopta la cómoda actitud
de opinar cuando todo está resuelto.

Quiero ceder a otros el libro de recetas
el timón o los remos y el reloj apurado.

Quiero tener liviana mi columna,
soltando en mil idiomas que "ya basta".

Deseo alguna vez ser egoísta,
desprenderme de botes en medio de tormentas
para que se hagan cargo de su suerte.

viernes, 9 de enero de 2015

No somos cielo, de S Pressacco


Las etiquetas más populares para esta imagen incluyen: atardecer, playa, ensenada y ilovebc

Cuando la luz acuna los colores,
cuando en el horizonte fallece la tibieza
y las sombras celebran una vez más la muerte;
la añoranza desteje los paisajes,
los ovilla prolijos presenciando la noche,
mientras fabula cómo pintarán la mañana.

No somos como el cielo, no esperamos,
tal vez fuimos testigos del ocaso absoluto.

lunes, 5 de enero de 2015

De nuestra cosecha, de S Pressacco


Las etiquetas más populares para esta imagen incluyen: photography, cool, daisies, day y dead

Tal vez fuimos dominio de imágenes extrañas
habitando conjuntos imposibles
mientras el raciocinio 
deshojaba en fronteras 
margaritas de pétalos vencidos
tan negadas de vida
como lo nuestro.


Eran flores nacidas entre piedras, 
espantadas de sentimientos dulces,
cómplices  de incertezas, de las sombras,
de historias aburridas 
sin ningún brote.

Eran flores de nuestra utópica cosecha
que presagiaron siempre 
el último respiro de los versos.

Las sombras, de S Pressacco

Las etiquetas más populares para esta imagen incluyen: girl, pale y grunge


En mis oscuros te pienso,
en los días en que el sol 
no se desprende del oriente
o en esas noches 
donde la luna se muda 
detrás del planeta
sólo para conspirar en mi contra.

Es entonces 
cuando imagino tus dedos,
unos dedos largos 
que rebasan poemas
para alcanzarme.

Y veo tus ojos, 
unos ojos sedientos
habitando los rincones sin luces,
en esos rincones
donde fuimos amantes
rozándonos, 
conociéndonos apenas con versos.

Y recuerdo el mar

un mar que aumentó su caudal de imposibles
sólo para quebrar la península de sueños

y recuerdo a nuestros continentes vencidos
anclando en polos opuestos.


Las sombras son las únicas cómplices,

ellas siempre me escriben tu nombre.

viernes, 2 de enero de 2015

Llegará nuestro día, de S Pressacco

Las etiquetas más populares para esta imagen incluyen: girl, sea, ocean y photography



Ayer te vi,
seguías en el mismo lugar de entonces,
en el mismo lugar de lo imposible
sin advertir el olor nauseabundo 
 de las quimeras
desde la tumba de nuestros sueños huérfanos. 

Ayer cuando te vi
supe
que el peso de tus hombros
se había robado todas las sonrisas

todas las horas de tus horas. 

Tal vez,
 también me viste
desde la punta opuesta del puente
me llamaste cobarde. 

Es absurdo querer explicar  el final
si jamás pudimos vivir el comienzo.

Fuimos condenados 
por ser pobres de prejuicios,
por no ver las diferencias.
Y nos convencimos
 de que era necesario
apagar el fuego insolente
que nunca debió ser incendio.

Ayer te vi
mientras la vida seguía pariendo excusas
y la realidad sembraba distancia

y cuando le exigí a mi corazón silencio,
tus ojos me hablaron
diciendo que algún día
lo lograremos,
que algún día seremos sordos,
unos irresponsables sordos
que se arriesgarán a equivocarse.


Y si eso es imposible,

te atreverás 
a ser gaviota 
para volar hasta mi muelle.