domingo, 23 de agosto de 2015

Te lo digo en azul, de S Pressacco



A mi eterno ruiseñor  mmb




Yo sentía que el sol no hacía falta
que en las noches mi risa rompía la quietud
y atenuaba tu sombra dejándote la luna

y ahora se quedaron helados los minutos,

el mundo se llenó de objetos que me acosan
con parlantes de risas,

la savia no despierta en mi refugio
y ningún ave asoma en la ventana.


El tiempo no recuerda el oficio de sastre
y tampoco envejece este agosto de inviernos.

Si me otorgas las llaves de ese mundo
emigraré hacia el nido de tu boca
con las alas de un ángel escapado.

Seremos fugitivos sin pretéritos
-los dos locos de siempre-
las nubes y los vientos serán cómplices
borrando nuestras huellas.

Yo tierra y agua,
tú aire y fuego.

....................



Ya rompí los silencios de bronca contenida
hasta dejar mi voz desorientada.

Ya caminé mi sombra sin tu sombra

te suelto , te libero de todo mi egoísmo.

Me atrevo a ser un náufrago
si llevo tu enseñanza en mi equipaje.

Tú sigue recitando
-disfruta de tus alas-.

Ningún pájaro mira lo que deja
cuando la libertad se siente en pleno vuelo.