viernes, 29 de mayo de 2015

Armonía, de S Pressacco







Violin y Rosas





Por los cántaros tibios de tus manos
resbalan mil caricias que me alcanzan
como si fueran besos de suaves melodías
sobre los pentagramas temblorosos.

Podrías ser la nota grave de mis agudos
y el coro que me cubre
cuando todo golpea con ausencias.

Si quisieras, podrías alojarte en mis versos; 
ser el nudo de todos mis renglones, 
de mis claves y pausas
porque creo que solo tú me entiendes

Podrías escribir la canción que me hace
guitarra temblorosa entre tus brazos
o la tibia caricia de un violín en tu hombro.

Podrías -si tu quieres- descubrirme armonía 
soplando en tu cabello.