sábado, 9 de mayo de 2015

Abstinencia, de S Pressacco



Soy un triste silencio en este otoño,
un  árbol solitario, de hojas blancas.

Los pájaros emigran y se llevan mis sueños,

ya no puedo seguirlos.

Sólo me quedan noches inmortales,
una pereza extraña que se instala
sin caricias encima de los hombros
y una abstinencia temporal que duele.

Por los barrotes entran tonos grises 
mientras busco la punta del ovillo 
que tejerá ideas salvadoras.