lunes, 13 de abril de 2015

No soy la que era, de S Pressacco






No puedo ser la misma
después de conocer el gesto de tu idioma.

Cómo no ser galope que te llama,
un atropello dócil, 
si por fin se liberan las entregas.

Cómo podría ser quietud en la caída
por un abecedario de lujuria
y por el precipicio de tu boca.
Vienes a contrafuego para quemar distancias,
tiendes puentes de brasas que recorro
sabiendo que me ganas, que me puedes.


Yo busco en las metáforas la promesa de lluvia 
que haga la efervescencia del desborde,
la ráfaga que queme mis hilachas
o la palabra justa que provoque mi quiebre.

Haz de mi lo que quieras, 

soy un copo de nieve en tus manos de lava.