jueves, 5 de marzo de 2015

Vendrás desnudo, de S Pressacco




Imagino que guardas tus sentires
bajo una alfombra gruesa
y que extiendes  los velos de misterio
para encubrir tu vida que me llega celosa.

Imagino tus dedos insistentes
rasguñando el olvido sin lograr una herida.

Veo las huellas de tus pies latosos
sobre las mismas curvas  
que te conducen casi por inercia
a lo seguro pero no querido.

Sé que tu sombra llora 
que vaga en calles donde se niegan las salidas
mientras tus ojos fieles se resisten  
a buscar los atajos salvadores.

Supongo ahombre bueno,
sensible, amante de lo no vivido,
que padece por sueños vaporosos
fallecidos en sábanas con arrugas ausentes.
Un hombre que se ampara con disfraces
demasiado livianos para el frío.

Tal vez si conocieras mis caricias
colgarías las prendas inservibles
para quedarte siempre 
desnudo y a mi lado.