jueves, 2 de abril de 2015

Me visitó la realidad, de S Pressacco




Me gusta escribir historias en las que pueda manipular su desarrollo para elegir el mejor final. En ellas puedo hacer que los personajes sean buenos o despiadados escribiendo en un renglón y que los grandes problemas se resuelvan con voluntad, con esfuerzo. Sólo con eso.

Hoy la realidad golpeó mis puertas para espabilarme. Sin protocolos me revolcó en las porquerías que nunca quise mirar. 

Me son insuficientes las letras para mi propia historia, no puedo dominar el argumento ni vislumbrar un final feliz. Esta vez los personajes y el narrador están sin herramientas o sin manos.