domingo, 27 de abril de 2014

Creo que a veces muero, de S Pressacco



                                 

A veces mis ojos me abandonan. Se van de turistas sin provocarme dolor y yo me quedo tallada en piedra con huecos secos en el rostro. Es extraño porque sé que miro sin ver nada.

No sé el porqué, pero ocurre. Mis ojos se rebelan y son independientes. La película de la vida se tilda en una escena y me siento ajena al tiempo que pasa a mi lado.

Creo que son segundos en los que puedo prescindir de los demás sentidos y hasta del aire. Por un momento soy una cosa porque quedo sin vida. Y no duele, es cierto que no duele morir. Y es cierto también, que no se desea regresar porque no se extraña, porque sencillamente no se siente y es agradable.

No importa advertir que todo continúa mientras estoy petrificada y llego a odiar al inoportuno que se obstina en  encajar mis sentidos de nuevo en el cuerpo y logra que  la película siga porque he pestañado.

jueves, 24 de abril de 2014

Contrafuego de verdades, de S Pressacco



Necesito admitirlo, necesito gritarlo,
sacar de mis entrañas lo que siento.

Necesito que entiendas que yo por ti me juego
pero este sufrimiento ya no se justifica
ni por la dignidad que no protejo
ni por fidelidad. Me estoy queriendo
y preciso la urgencia de vomitar las culpas
que nunca alimentaron lo ya muerto.

Necesito de agujas que señalen el cero,
la llave que me libre de masticar cadenas,
que mueran las mentiras en llamas de mi infierno
prendiendo con verdades un cruel contrafuego.

martes, 15 de abril de 2014

Espero la sentencia, de S Pressacco





La realidad torturaba a mis sueños apretándolos en su puño y ,cuando los dejó caer, tus palabras irónicas terminaron de arrasar el campo sin dejar sobrevivientes. La verdad es implacable cuando aparece montada sobre puñales inesperados.

Te fuiste sin pedir que te comprenda, sin secarme una lágrima, sin apretar  mi cuerpo que temblaba.

Me dejaste escarbando con garras en nuestra historia para encontrarle el sentido a tus razones.

Soy una silueta oscura que esta desnuda de ilusiones. Soy libre pero vivo encadenada al pasado y sólo espero la sentencia que me absuelva de esta pena de quererte.

En mis sueños, de S Pressacco




Es una presencia que inquieta y petrifica. El hierro que se lleva mis pupilas imantadas.

La única nube que existe y se obstina en taparme al sol.

Es el que roba mi aire mientras me desnuda en sueños y la energía que me levanta todos los días.

Sin embargo es absurdo amarlo, amarlo a gritos o en silencio.

Es absurdo a pesar de todo lo que muerde por dentro. A pesar del deseo loco de obedecer al demonio que grita en mi oído.

Hoy lo perdí sin siquiera saber lo que es uno de sus besos.

Hoy sentí envidia y odié el brillo de las alianzas.

Hoy, mientras hacía su juramento, hice uno en silencio. Mataré a la esperanza que nace cada vez que me mira y lo seguiré imaginando en mis sábanas desiertas; quizás allí, no sea absurdo amarlo.


jueves, 10 de abril de 2014

Sacarte de mi vida, de S Pressacco

Desde que decidiste  convivir conmigo intenté deshacerme de vos. Tu  inteligencia o  buena suerte me hicieron creer  que era una misión imposible.

Hoy, tu cadáver junto a mi cama logró conmoverme. Llevabas  aún atrapado en tu  boca el pedazo de queso que la trampa más antigua no te dejó comer.