domingo, 7 de diciembre de 2014

Una marioneta, de S Pressacco

disfraz marioneta halloween


Te presentas en todas mis escenas 
como el protagonista vitalicio,
con la actitud soberbia del que todo lo sabe.

Improvisas libretos que me zurcen los labios
y borran mi memoria. 

Apareces sentado en bancos de las plazas
para saciar el hambre con sobrantes
y detener mi vuelo.

Sonríes desde todas las vidrieras
cuando ninguna oferta me convence
y tu precio se eleva, parece inalcanzable.

Mi añoranza es pesada como abrigo
cuando viene el verano de tus manos,
una estación tan breve que regresa
sólo para enfriarme con inviernos.

Y logras, caballero como siempre,
desnudarme en silencio.

Y vuelvo a ser paloma sin alas en tu nido,
risueña marioneta de tus besos.