lunes, 16 de junio de 2014

Un falso alivio, de S Pressacco



Mientras buscaba problemas bajo las piedras me perdí por caminos rectos. No puedo usar como herramienta  a la razón desde que el vicio ata mis manos.

Ahora habito junto a criaturas que representan las escenas de mi vida disfrazadas de reinas de la certeza o de jueces incapaces de perder la memoria. Cuando acudo a la bebida en busca de algún alivio, ellas se filtran por las paredes que levanto.

El insomnio me acompaña en la ronda de copas mientras las formas esfumadas alrededor, chocan contra lo que queda de mí y duelen.

Sé que deambulo, pero debo estar muerto. Debo ser un muerto que se resiste a caer donde todo baila, un muerto loco que brinda porque alguna vez se sintió querido.