martes, 15 de abril de 2014

En mis sueños, de S Pressacco




Es una presencia que inquieta y petrifica. El hierro que se lleva mis pupilas imantadas.

La única nube que existe y se obstina en taparme al sol.

Es el que roba mi aire mientras me desnuda en sueños y la energía que me levanta todos los días.

Sin embargo es absurdo amarlo, amarlo a gritos o en silencio.

Es absurdo a pesar de todo lo que muerde por dentro. A pesar del deseo loco de obedecer al demonio que grita en mi oído.

Hoy lo perdí sin siquiera saber lo que es uno de sus besos.

Hoy sentí envidia y odié el brillo de las alianzas.

Hoy, mientras hacía su juramento, hice uno en silencio. Mataré a la esperanza que nace cada vez que me mira y lo seguiré imaginando en mis sábanas desiertas; quizás allí, no sea absurdo amarlo.