viernes, 24 de enero de 2014

Desilusión, de S Pressacco


Frecuenté como adicta
tus sábanas de hielo,
desistiendo de mantas cariñosas,
dibujando sonrisas en el mármol
que esculpías con frío.

Convertida en un dique caprichoso
me empapé de otras olas con afán
para sentir martillos de tibieza

Fue inútil,
sigo así, sin quebrarme
Vestida de un cemento que no daña
y aburrida de  embistes que no vencen
porque es casi imposible
provocarme suspiros que hagan grietas.