viernes, 1 de noviembre de 2013

JUGUEMOS, de S Pressacco




Juguemos a que no es ahora; a que el reloj está equivocado y el almanaque ansioso. Imaginemos que el sol se ha confundido y gira en un planeta demasiado pequeño.

Lo haremos como lo hacíamos antes; pero esta vez, la luna hará más larga la noche y nos ayudará a encerrar a las estrellas para que no se vayan, para que la oscuridad no nos asuste.

Juguemos a que nuestros rostros están maquillados, que hemos pintado exageradamente las líneas del tiempo interpretando ser mayores. Que somos actores representando la obra que soñamos; cambiemos las circunstancias y hasta el desenlace.

Volvamos a ser niños. Cierra los ojos y reconoce mi rostro con las manos, detiene tus yemas en mis labios y deja allí huellas de dulzura. Entrégame el caramelo derretido en tu boca así me contagio de vos.

Saltemos o rodemos en los jardines despreocupados. Riamos mirando al cielo, a los cometas que escriben nuestra historia cambiada y a las nubes, que cómplices, empujan las obligaciones. Embadurnemos las manos para que ya no se despeguen y confundamos nuestras piernas para evitar que la prisa nos gane o nos lleve por el camino que todo transforma y adonde inevitablemente todo muere.

Juguemos a que no es ahora, a que no es tu momento. A que tu corazón es el de un niño agitado de travesuras o el de un joven enamorado y por eso ya no obedece.

Juguemos amor, juguemos a que el hoy se detuvo y que la fotografía de tu sonrisa junto a la mía quedará pintada aunque el planeta sea pequeño, la luna se vaya y las luces de las estrellas se apaguen definitivamente en tus ojos.